Cómo guardar la mascarilla cuando no la estés usando

Por fin ha llegado el momento más esperado por todos. A partir del 26 de Junio los ciudadanos podremos volver a vernos las caras, al menos, en el exterior y bajo algunas condiciones.

La mascarilla deja de ser obligatoria en exteriores siempre y cuando se cumpla con la distancia mínima de seguridad. Pero esta medida no supone el fin de las mascarillas, ya que, seguirá siendo necesaria en los demás casos.

Sigue leyendo para descubrir ideas y consejos sobre cómo guardar las mascarillas y una guía para saber usarlas en el exterior.

Esta nueva normativa supone la relajación de las medidas con las que llevamos conviviendo desde hace más de un año. Una decisión muy bien recibida, sobre todo, con la llegada de las altas temperaturas. 

Pero también nos surgen las primeras dudas: ¿cómo debo guardar mi mascarilla?, ¿en qué momento tengo que ponérmela?

Cómo se debe retirar la mascarilla en exteriores

A partir de ahora, la mascarilla seguirá siendo obligatoria en espacios interiores: en los puestos de trabajo, transporte público, tiendas, centros comerciales, portales o zonas comunes de viviendas, bares y restaurantes, etc.

Pero también lo será en el exterior siempre y cuando no se pueda mantener la distancia de seguridad.

Ponernos y quitarnos la mascarilla, por tanto, seguirá siendo parte de nuestra rutina diaria. Por eso, conviene recordar cuál es la mejor forma de manipularla. Estas son las medidas que recomienda el Ministerio de Sanidad:

  • Lávate las manos cada vez que te pongas o manipules las mascarillas
  • La mejor forma de manipularla es desde las cintas o tiras, sin tocar la parte interna.
  • La mascarilla debe colocarse tocando únicamente las cintas asegurando que cubra desde la barbilla hasta la nariz.
  • No uses mascarillas sucias, rotas o húmedas.
  • Guarda la mascarilla siempre doblada hacia dentro, así no aseguramos que la zona que entra en contacto con nuestra cara esté siempre limpia.

Dónde guardar la mascarilla

Recuerda que debes salir de casa con una mascarilla encima, ya que, a lo largo de tu recorrido es posible que tengas que usarla para entrar en algún establecimiento o si coincides con varias personas con las que no puedes mantener la distancia mínima.

Cuando no se están utilizando, las mascarillas deben estar adecuadamente guardadas en un sobre o funda para mascarillas. Es muy habitual verlas bajo la barbilla, en el brazo, colgadas en el pecho o en la mano, pero estas prácticas no son nada recomendables.

Caja para guardar mascarillas

La mejor forma de guardar tu mascarilla durante el tiempo que no la usas es con los estuches para mascarillas. 

Se trata de fundas o contenedores rígidos de pequeño tamaño donde podrás guardar de forma rápida, segura y cómoda las mascarillas en un momento dado. Además, al ser de plástico se pueden desinfectar después de cada uso.

Hay muchos tipos de estuches porta mascarillas, de diferentes formas y tamaños, pero nosotros siempre te recomendamos uno que tenga el tamaño ideal para que quepa una mascarilla pero que, a su vez, puedas llevarlo cómodamente en el bolso, mochila o en el bolsillo.

Existe la posibilidad de ir un paso más allá y crear tus propios estuches para mascarillas personalizados. Un forma de involucrar a los más pequeños con este hábito tan importante. Podrás crear fundas para mascarillas originales con nombres, diseños e incluso fotos. ¡Así será mucho más divertido!

A su vez, puedes decantarte por un tipo de material u otro. Existen fundas para mascarillas de tela o plástico. Los estuches de tela son muy cómodos y ligeros, ya que, son aptos para lavar en lavadora por lo que se pueden desinfectar. Además, algunos de ellos cuentan con una anilla metálica para poder colgarlos de un bolso o una mochila.

Desde Wanapix os animamos a seguir usando la mascarilla en todas esas situaciones en las que dudemos de si es necesario o no llevarla. Y, sobretodo, nunca llevar la mascarilla colgada encima y, mucho menos, dejarla apoyada en mesas de bares o restaurantes. ¡Entre todos saldremos adelante!